¿Compró su empresa un fondo de inversión?

¿Compró su empresa un fondo de inversión?

¿Compró su empresa un fondo de inversión?

¿Compró su empresa un fondo de inversión?

No hay día en que grandes fondos de inversión no hayan intentado entrar en el capital de compañías gallegas (en cualquier caso es una realidad nacional) para hacerse con ellas, engordarlas y después «pasar la pelota». El capital de estos fondos puede llegar de cualquier lugar del mundo: Estados Unidos, Canadá, Israel, Suiza, Andorra… ¿Es bueno que esto suceda? Difícil pregunta, porque de todos es conocido que, aunque el dinero no tiene patria, sin dinero no se hace patria. O digámoslo de otra manera: un país fuerte no es aquel que se destaca por ser cliente de todos y dueño de nada. Javier Santacruz, economista y experto en mercados financieros, contesta a las siguientes cuestiones:

1.- ¿Estamos viviendo un momento de compra de empresas por parte de fondos de inversión? Sí, concretamente en los últimos años se han acelerado las compraventas de compañías tanto de tamaño grande-mediano como de algunas pequeñas en nichos interesantes de negocio por parte de fondos tanto nacionales y también extranjeros. Debido a la política monetaria que hemos tenido durante años, con una facilidad extraordinaria para captar capital en el mercado, los fondos han ido buscando alternativas de inversión que ofreciesen rentabilidades atractivas, y las han encontrado en empresas que están situadas en sectores clave y que, con una intervención sobre la dirección y estrategia de la compañía, les permite aumentar enormemente las tasas de rentabilidad.

2.- ¿Por qué? ¿Suele ocurrir con la primera generación? Cuando la empresa está gestionada y el principal dueño es el creador, es más difícil que los fondos entren, salvo que este se vea obligado a hacerlo por problemas de liquidez o incluso de solvencia. En esos casos, los fondos pueden actuar bien comprando la compañía, bien mediante otras fórmulas, como préstamos participativos o simplemente compra de deuda.

3.- ¿Cuál es la consecuencia? En una parte no menor de los casos, la entrada de fondos y gestores no especializados en el negocio de la empresa hace que se exprima al máximo la cuenta de resultados en los primeros años para posteriormente intentar vender o liquidar la empresa cuando ya no sea posible rentabilizarla más. Es el principal riesgo en sectores como el agroalimentario, el tecnológico o el de ciertos servicios especializados. En muchas ocasiones, los gestores de los fondos diseñan su estrategia basada fundamentalmente como una construcción financiera, en vez de pensar en el fondo del negocio y cómo más allá de los horizontes temporales que se manejan habitualmente (dar ventanas de liquidez por ejemplo a los 5 años) la empresa es viable.

4.- ¿Hay caminos alternativos? Existen alternativas y es muy necesario profundizar en ellas. Por ejemplo, España y Galicia se caracterizan por tener una base de inversores que, si tuviesen formas de vehiculizar una inversión de manera institucional (organizada, con un criterio de gestión muy concreto, muy pegada a la realidad del negocio…), sería una oportunidad fabulosa para quitar peso a la banca en la financiación de las empresas y, al mismo tiempo, ofrecer a los empresarios una base estable de inversores con incentivos alineados a los suyos. En parte eso es lo que hacen algunos family offices, pero por el momento tienen un peso marginal.

5.- Hay un estigma contra las pymes. Les dicen: «¡Hay que ganar tamaño! Tenéis que comer o dejaros comer». ¿Es correcto? Es un debate falaz, ya que el tamaño de la empresa lo determina el tipo y composición de mercado en que la pyme trabaja. Lo más importante no es el tamaño, es si existen o no mecanismos de coordinación, colaboración, integración en cadenas globales de valor… Nuestro drama no es tener empresas pequeñas, es tener muchísimas empresas que compiten en los mismos nichos con absoluto desconocimiento entre sí, que operan en mercados en muchas ocasiones provinciales o incluso comarcales, donde no hay unidad de mercado… 6.- ¿Cuáles son los sectores que quedaron arrasados con la llegada de fondos de inversión? Especialmente sectores tradicionales, como el agroalimentario, pero también otros más nuevos como la fabricación de componentes industriales (piezas exclusivas, por ejemplo, para la industria del automóvil). En la mayor parte de ellos los fondos entran cuando hay desavenencias importantes entre las familias propietarias. Aprovechan esos momentos para tomar posiciones.

El experto apostilla que, de acuerdo con los datos recopilados por el grupo español independiente de inversión alternativa global Altamar, dos tercios de las inversiones de los fondos de capital riesgo desde el 2017 han ido a empresas familiares. No en vano uno de los problemas reiterados sobre el tejido empresarial español, donde reina aún la pyme, es su dificultad para romper el techo de cristal de la internacionalización. Los fondos de capital riesgo aseguran ser los socios ideales para conseguir romperlo.

Pero podemos hacernos otra pregunta: ¿Los fondos de inversión tienen siempre conocimiento suficientes del corazón del negocio de las compañías en las que desembarcan? La respuesta, según Javier Santacruz, es «no». Entonces ocurre que las destrozan y pasan la pelota, mientras el tejido industrial se muere.

¿Compró su empresa un fondo de inversión?

TEXT, PROPRIÉTÉ de: ¿Compró su empresa un fondo de inversión? (lavozdegalicia.es)